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Por qué son importantes el monitoreo y la evaluación

A nivel nacional, el Estado puede identificar la demanda potencial de los servicios de refugio y su distribución geográfica usando como referencia las encuestas de prevalencia realizadas. Estas encuestas suelen proporcionar información sobre la incidencia, gravedad y consecuencias del abuso, y las tendencias en búsqueda de ayuda. Esta información, junto con un mapeo de los servicios existentes, ayuda a identificar las necesidades de servicios y las lagunas para informar las próximas planificaciones presupuestarias para incorporar más servicios y satisfacer la demanda.  Con el tiempo, se pueden rastrear los cambios en disponibilidad, acceso y demanda de los servicios.

Indicadores ilustrativos a nivel nacional para rastrear la prestación de servicios sociales

  • Cantidad de instituciones que ofrecen servicios sociales dirigidos a prevenir y responder a la violencia de género en un área geográfica determinada (comunidad, provincia, región).
  • Proporción de mujeres que demuestran conocer los servicios sociales disponibles en relación con la violencia de género.
  • Cantidad de mujeres, niños y niñas que han usado estos servicios sociales durante un período de tiempo específico.
  • Cantidad de líneas de ayuda que atienden a sobrevivientes de violencia de género en un área geográfica específica.
  • Cantidad de llamadas por línea de ayuda que atiende a sobrevivientes de violencia de género en un área geográfica específica.

Fuente: Evaluación MEASURE, 2008.

 

Ejemplo: un estudio multiestatal sobre experiencias de refugios de violencia doméstica (EE.UU)

Entre 2007 y 2008, un estudio financiado por el gobierno nacional encuestó a cerca de 3.500 mujeres alojadas en refugios, en ocho estados, por un período de seis meses. Se solicitó a las residentes de los refugios que completaran una encuesta por escrito a su ingreso o poco después, y luego otra vez al salir o casi al salir. Los resultados de cada refugio se sumaron para evaluar la demanda de servicios de refugio y conexos, la población atendida por los refugios y la eficacia de los servicios prestados por la comunidad del refugio.

El estudio reveló que tres cuartas parte de las sobrevivientes de violencia doméstica calificaban la asistencia que recibieron en el refugio como “muy útil” y otro 18 por ciento la calificó como “útil”. La mayoría de las sobrevivientes que accedieron a los refugios tenían entre 18 y 34 años de edad con hijos(as) menores de 18 años. También se halló que aproximadamente una cuarta parte había repetido su estadía en el refugio.

Casi todos los refugios del estudio tenían capacidad para alojar a sobrevivientes con discapacidades y el 82 por ciento tenía personal que hablaba inglés y por lo menos un idioma más.

El estudio confirmó la función importante que desempeñan los refugios y los resultados positivos que tienen para las sobrevivientes. Estos incluyeron:

  • Aumentó el conocimiento de formas de planificar la seguridad (92%)
  • Aumentó el conocimiento sobre los recursos de la comunidad (85%)
    • Reconoció que sus hijos(as) sintieron más apoyo (84%)

Otros hallazgos sobre las encuestadas fueron:

  • Casi todas (99 por ciento) informaron que recibieron la ayuda que querían para su propia seguridad y la planificación de su seguridad (95 por ciento).
  • Cuatro de cada cinco recibieron asistencia en cuestiones del divorcio, inmigración y custodia/régimen de visitas.
  • Cuatro de cada cinco personas recibieron la vivienda asequible que necesitaban.
  • Tres de cada cuatro recibieron ayuda para recibir capacitación laboral o para conseguir empleo.
  • Casi todas recibieron apoyo para garantizar la seguridad de los niños y niñas (98 por ciento) y con la escuela (92 por ciento).
  • El noventa y uno por ciento recibió asistencia con las medidas cautelares.

En cuanto a los desafíos, el estudio reveló que alrededor de una cuarta parte de las residentes enfrentaban barreras para el transporte y 32 por ciento tenían conflictos con otras residentes. Se pusieron de manifiesto las dificultades para cubrir las necesidades a mediano y más largo plazo de vivienda, educación, financieras, emocionales, y de salud física y mental.

Fuente: Lyon, E., Lane, S. & Menard, A. 2008. “Meeting Survivors’ Needs: A Multi-State Study of Domestic Violence Shelter Experiences.

En los refugios, el monitoreo y la evaluación eficaces contribuyen a perfeccionar continuamente las prácticas para asegurar que se presten los mejores servicios posibles. Es especialmente importante evaluar las prácticas relacionadas con la seguridad de las mujeres debido a las serias implicaciones de que las mujeres corran riesgos o reciban amenazas de violencia continuamente. Además de la seguridad, el monitoreo y la evaluación pueden ayudar al refugio de las siguientes maneras:

  • Entender el impacto que tienen sus programas sobre el bienestar físico, emocional y psicosocial de las mujeres, sus hijos e hijas, y las niñas que buscan apoyo, y adaptar o revisar la programación según sea necesario.
  • Reforzar el conocimiento local sobre la frecuencia de la violencia en las vidas de las mujeres y las niñas y las distintas formas que puede tener la violencia.
  • Contribuir a la base evidencial local y global mediante la evaluación de sus programas y prácticas, e identificar aquellos que demuestran ser prometedores para a) reducir la frecuencia y gravedad de la violencia y su impacto sobre las mujeres, niñas y comunidades, y b) ayudar eficazmente a las sobrevivientes y sus hijos(as) a recuperarse del trauma.
  • Ayudar al personal y a los miembros de la comunidad, incluidas las partes interesadas tales como la policía, proveedores de servicios de salud y formuladores de decisiones estatales a tener un entendimiento claro y exacto de las experiencias de violencia de las mujeres y niñas, y a estimar si se necesita más capacidad de refugio al monitorear los rechazos por falta de espacio, las llamadas de crisis y otros indicadores de necesidades sin cubrir.
  • Describir a las mujeres, niños y niñas que acceden a refugios para saber más sobre a quienes atiende el refugio y desarrollar planes de servicio acordes con las necesidades de esas mujeres, niños y niñas. Monitorear esa información por un período de tiempo largo para informar cómo cambian las características de las usuarias del refugio con el transcurso del tiempo, lo cual puede ayudar con las actividades de promoción del refugio.
  • Promover el desarrollo de programas futuros informados por prácticas basadas en la evidencia.
  • Documentar los tipos y la duración de los servicios que prestan los refugios (por ej. Las prestaciones para satisfacer las necesidades básicas tales como alimentos, seguridad, cuidado infantil y problemas de salud física y mental), los cual se puede usar para demostrar la necesidad de servicios de ese tipo en la comunidad (por ej. banco de alimentos, programación sobre salud mental). A más largo plazo, el registro de las prestaciones de oportunidades de vivienda, empleo y educación/capacitación y otras que ayuden a lograr la independencia proporciona una base para prever necesidades futuras e informar las políticas estatales.
  • Rendir cuentas a las mujeres a quienes atienden, a las comunidades y donantes, informando y comunicando los impactos positivos de su trabajo a través de información basada en la evidencia.
  • Reforzar la lógica y la evidencia para solicitar fondos para proyectos que abordarán la necesidad de recursos de refugio e iniciativas nuevas.