Causas, factores de riesgo y de protección

Última editado: October 31, 2010

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La inequidad de género y la discriminación son las causas  raíces  de la violencia contra la mujer, influenciada por desequilibrios históricos y estructurales de poder entre mujeres y hombres  existentes  en variados grados a lo largo de  todas las comunidades en el mundo.

La violencia contra la mujer y las niñas está relacionada tanto a su falta de poder y control como a las normas sociales que prescriben los roles de hombres y mujeres en la sociedad y consienten el abuso. Las iniquidades entre los hombres y las mujeres trascienden las esferas públicas y privadas de la vida;  trascienden los derechos sociales, económicos, culturales y políticos; y se manifiestan en restricciones y limitaciones de libertades, opciones y oportunidades de las mujeres. Estas inequidades pueden aumentar los riesgos de que mujeres y niñas sufran abuso, relaciones violentas y explotación, debido a la dependencia económica, limitadas formas de sobrevivencia y opciones de obtener ingresos, o por la discriminación ante la ley  en cuanto se relacione a temas de matrimonio, divorcio y derechos de custodia de menores.

La violencia contra las mujeres y niñas no solo es una  consecuencia de la inequidad de género sino que refuerza la baja posición de las mujeres en la sociedad y las múltiples disparidades existentes entre mujeres y hombres. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006)

Factores de riesgo

Una variedad de factores a nivel individual, de relaciones, de comunidad y de la sociedad (incluyendo lo niveles institucionales/estatales) se intersecan para aumentar el riesgo de que mujeres y niñas sufran violencia. Estos factores, representados en el modelo ecológico son:

  • Atestiguar o experimentar abuso desde la infancia (lo que está a asociado a que en el futuro los niños sean perpetradores de violencia mientras las niñas  experimenten violencia contra ellas);
  • Abuso de sustancias (incluyendo alcohol), asociado a una mayor incidencia de la violencia;
  • Pertenencia de las mujeres a grupos marginados o excluidos.
  • Limitadas oportunidades económicas (factor agravante para la existencia hombres desempleados  o subempleados, asociado con la perpetuación de la violencia; y es un factor de riesgo para mujeres y niñas, de abuso doméstico, matrimonios forzados, matrimonios precoces, la explotación sexual y trata.
  • La presencia de disparidades económicas, educativas y laborales entre hombres y mujeres al interior de una relación íntima
  • Conflicto y tensión dentro de una relación íntima de pareja o de matrimonio
  • El acceso inseguro de las mujeres al control de derechos de propiedad y de tierras.
  • Control masculino en la toma de decisiones y respecto a los bienes.
  • Actitudes y prácticas que refuerzan la subordinación femenina y toleran la violencia masculina ( por ejemplo, la dote, pagos por la novia, matrimonio precoz)
  • Falta de espacios para mujeres y niñas, espacios físicos o virtuales de encuentro que permitan su libre expresión y comunicación; un lugar para desarrollar amistades y redes sociales, vincularse a asesores y buscar consejos en un ambiente de apoyo.
  • Uso generalizado de la violencia dentro de la familia o la sociedad para enfrentar los conflictos;
  • Un limitado marco legislativo y de políticas para prevenir y hacer frente ante la violencia;
  • Falta de sanción (impunidad) para perpetradores de la violencia; y ,
  • Bajos niveles de concientización por parte de los proveedores de servicios, así como de los actores judiciales y los encargados de hacer cumplir la ley (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2006; Bott, et al., 2005)

Algunos factores adicionales de riesgo que se encuentran relacionados con la  violencia por parte de la pareja íntima, que se han identificado en el contexto de los Estados Unidos son: corta edad; deficientes niveles de salud mental relacionadas a  una baja autoestima, ira, depresión, inestabilidad emocional y dependencia, rasgos de personalidad antisocial o fronteriza y aislamiento social; historial de disciplina física en la infancia; inestabilidad marital y separación o divorcio; historial de comisión de abuso psicológico; relaciones familiares no saludables; temas asociados a la pobreza como hacinamiento y tensión económicas, y bajos niveles de intervención comunitaria o acciones contra la violencia doméstica. (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, 2008).

 

Factores de Protección

Por otro lado, entre los  factores de protección que pueden reducir el riesgo de que mujeres y niñas sufran violencia figuran:

  • educación secundaria completa para niñas (y niños);
  • retardar la edad de matrimonios hasta los 18 años;
  • autonomía económica de las mujeres y acceso a entrenamiento de sus capacidades, crédito y empleo;
  • normas sociales que promuevan la equidad de género
  • servicios que articulen respuestas con calidad (servicios judiciales, servicios de seguridad/protección, servicios sociales y servicios médicos) con dotación de personal  con conocimientos, capacitación y  entrenamiento adecuado.
  • Disponibilidad de espacios seguros o refugios; y
  • Acceso a grupos de ayuda

Existen otros factores que requieren investigación y análisis adicionales pero que podrían estar asociados con el riesgo de violencia doméstica y la protección contra la misma: experiencias previas de mujeres como sobrevivientes de violencia (en cualquiera de sus formas), a cualquier edad;  niveles de comunicación de hombres con sus parejas íntimas femeninas; uso de la agresión física por parte de hombres contra otros hombres; así como la limitada movilidad de mujeres y niñas. (WHO, 2005)

Es importante recordar que el riesgo y factores de protección no son causas directamente relacionadas pero están correlacionadas. Así, por ejemplo, que un muchacho sea testigo del abuso de su madre por parte de su padre no necesariamente lo convertirá en un perpetrador en sus siguientes años de vida; ni el hecho de que una mujer tenga alto nivel socio económico y educativo la hace inmune a la violencia doméstica. La violencia contra mujeres y niñas es un fenómeno social, económico y cultural complejo.