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Consideraciones generales

  • Pese a que marcos normativos internacionales y nacionales como la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas reconocen la importancia de la participación de las mujeres, la capacidad de estas para acceder a esferas de liderazgo y procesos de consolidación de la paz suele ser muy limitada en situaciones de conflicto. Las mujeres que asumen funciones de liderazgo se enfrentan a muchos obstáculos, en particular, a la resistencia y hostilidad de sus familias, comunidades y gobiernos locales y nacionales. Las amenazas y reacciones violentas que padecen mantienen a muchas mujeres apartadas de los puestos de liderazgo (Moser, 2007).

Para un estudio del impacto de la resolución 1325 diez años después de su implementación, véase el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, 2010.

Véase un compendio de planes de acción nacionales (PAN) para aplicar la resolución 1325.

  • Es muy importante que las iniciativas para implicar a las mujeres en la consolidación de la paz y el liderazgo sean seguras, participativas y minimicen las posibles reacciones violentas. Los siguientes principios y estrategias sirven de base práctica para involucrar a las mujeres en el liderazgo y la consolidación de la paz, en distintas situaciones de conflicto.

Tabla 1. Obstáculos y respuestas a la participación de las mujeres en los procesos comunitarios de consolidación de la pazy prevención de la violencia de género

Obstáculos que afrontan las mujeres

Soluciones innovadoras

Divergencia de opiniones entre diversos grupos de mujeres

  • Crear redes y coaliciones cohesionadas

Exclusión de los procesos oficiales de consolidación de la paz

  • Innovar en los procesos informales de consolidación de la paz

Exclusión de los foros de decisión predominados por hombres

  • Facilitar la participación de las mujeres en las decisiones locales mediante medidas innovadoras

Falta de financiación sostenida

  • Crear mecanismos de financiación para pequeñas subvenciones
  • Utilizar nuevas tecnologías digitales de bajo coste

Resistencia a cuestionar la exclusión de las mujeres de las disputas tradicionales

  • Combinar técnicas de mediación tradicionales y modernas

Riesgos para la seguridad física

  • Disminuir la proliferación de armas pequeñas
  • Modificar el entorno físico

Erosión de la confianza y del capital social

  • Nuevos “contratos sociales”

Miedo y/o odio hacia el prójimo

  • Intercambios comunitarios

Exclusión de la comunidad de la esfera pública

  • Activismo público en favor de la paz

Falta de conocimiento general sobre los derechos legales

  • Programas de asistencia jurídica

Reticencia a denunciar casos de violencia de género ante la policía

  • Unidades policiales especializadas en violencia de género

Mecanismos de justicia tradicional patriarcales e insensibles al género

  • Transformar los mecanismos de justicia tradicional

Falta de acceso a servicios de apoyo para las víctimas de conflictos y violencia de género

  • Servicios de apoyo multisectoriales

Roles de género que fomentan la violencia masculina e imponen actitudes patriarcales

  • Cuestionar los roles de género y las estructuras de dominio patriarcal existentes

Falta de acceso a la información

  • Comunicar mediante la radio y el teatro

Exclusión de las mujeres y las cuestiones de género de los sistemas de seguimiento del conflicto

  • Sistemas de seguimiento del conflicto sensibles al género

Fuente: extracto de Moser, A., 2007. Women Building Peace and Preventing Sexual Violence in Conflict-Affected Contexts. Nueva York: UNIFEM, p. 2.

  • Mitigar los riesgos relacionados con la promoción de la participación y del liderazgo de las mujeres. Las medidas para involucrar a las mujeres han de diseñarse estratégicamente a fin de evitar posibles peligros. 
    • Conocer el contexto político, social y comunitario, y evaluar dónde y cómo pueden producirse reacciones violentas contra las mujeres.
    • Participar en actividades de sensibilización, movilización comunitaria y campañas sobre normas sociales a la vez que se emprenden acciones para incrementar la participación de las mujeres y se implica a las mujeres en funciones de liderazgo por medio de esas campañas (véase el apartado sobre cambio social y el módulo Campañas).
    • Incluir a los hombres como aliados. Identificar y promover alianzas con hombres que puedan colaborar en el respaldo a la participación y liderazgo de las mujeres (USIP, 2011). (véase el módulo Hombres y Niños)
    • Elaborar cuidadosamente cualquier campaña dirigida por mujeres. Las iniciativas orientadas a temas sensibles deben planificarse con mucho cuidado, sobre todo las dirigidas por mujeres. Por ejemplo, las campañas dirigidas por mujeres para contener el consumo excesivo de alcohol de los hombres pueden centrarse en los efectos del abuso de alcohol sobre la pobreza en lugar de sobre la violencia contra las mujeres y las niñas (Moser, 2007). Destacar los beneficios que tienen estas campañas para toda la comunidad contribuirá a fomentar un ambiente de colaboración entre hombres y mujeres.
    • Proteger a las mujeres que participan en el espacio público y político. Crear las estructuras necesarias para ofrecer mayor protección a las mujeres líderes y políticas (USIP, 2011).
  • Apoyar a las organizaciones de mujeres preexistentes. Identificar y facilitar las iniciativas de base comunitaria dirigidas por mujeres (Moser, 2007).
    • Fomentar coaliciones entre las organizaciones de mujeres, la sociedad civil, las mujeres políticas y los líderes locales de la comunidad (Bouta y Frerks, 2002).
    • Cuando se asignen subvenciones a organizaciones de mujeres, habrá que tener en cuenta lo que puede generar sentimientos de competencia o resentimiento en otras organizaciones o personas. Emplear campañas de concienciación pública y otras iniciativas de cambio social para ilustrar la necesidad de apoyar a las organizaciones de mujeres y los beneficios que ello supone.
    • Utilizar, y supervisar, los medios de comunicación como vía para apoyar los modelos de comportamiento femenino, así como cambios en las normas culturales, y ganar el apoyo de la población en lo que respecta a la participación y el liderazgo de las mujeres (USIP, 2011). Supervisar las informaciones periodísticas relacionadas con las mujeres líderes y abogar por una cobertura en los medios que sea justa e imparcial (División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer y Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, 2005). 

Ejemplo: Un buen ejemplo de fomento de coaliciones es el proyecto Iniciativa de Mujeres por la Paz de Colombia, cuyo objetivo consistió en crear una agenda de mujeres para la paz dirigida a orientar la agenda nacional sobre este tema. El proyecto desarrolló una metodología para alcanzar un consenso que permitiese la creación de un movimiento de mujeres por la paz. Este reunió, entre 2002 y 2004, a 22 organizaciones de la sociedad civil y sindicatos, gracias al apoyo financiero de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Fue una ardua tarea debido a las distintas vivencias y opiniones políticas y ideológicas de las mujeres, que culminó gracias a que la metodología para llegar al consenso se basó en herramientas participativas, que se aplicaron en dos etapas interrelacionadas: el consenso se logró primero en pequeños grupos, bien mediante acuerdo general verbal, bien mediante el intercambio (inventario) de ideas y la clasificación de las cuestiones clave. A continuación, las decisiones tomadas en pequeños grupos se expusieron en una sesión plenaria donde fueron votadas por el conjunto del grupo. Se aplicaron dos conceptos analíticos fundamentales: en primer lugar, se llegó a la conclusión colectiva de que el principal problema que unía a todas las mujeres colombianas era la ‘exclusión.’ En segundo lugar, se estableció una distinción entre la ‘agenda básica’, en la cual se agrupan todas las mujeres colombianas, y la ‘agenda máxima’, que proporciona un espacio para abordar la diversidad desde el punto de vista de la etnia, la raza, la clase o la edad, entre otras cosas.

El éxito de dicha metodología quedó reflejado en una reunión nacional de 300 mujeres, en la que las participantes llegaron a seleccionar 12 puntos temas clave del orden del día, entre unos 600 temas iniciales. Entre ellos, la necesidad de instaurar políticas públicas en materia de derechos humanos de la mujer, a fin de promover una cultura de no violencia y respeto de la diversidad; de impulsar una reforma agraria democrática desde una perspectiva étnica y de género; así como la participación directa y autónoma de las organizaciones de mujeres en los debates políticos nacionales y locales sobre el conflicto. Las 12 propuestas fueron firmadas en el Senado por los representantes de las 22 organizaciones.

Fuente: extracto de Moser, A., 2007. Women Building Peace and Preventing Sexual Violence in Conflict-Affected Contexts Nueva York: UNIFEM, p. 4).

 

  • Garantizar que se representa a la diversidad de mujeres y niñas: por ejemplo, a menudo se silencian las voces de las mujeres con discapacidades, mujeres lesbianas, bisexuales o transgénero, mujeres indígenas, minorías étnicas y religiosas, mujeres ancianas, adolescentes y madres de hijos nacidos de una violación, debido a su identidad marginada. Hay que considerar de forma especial la manera en que estas mujeres son excluidas de la participación en cargos de liderazgo, y se debe consultar a las organizaciones que representan a mujeres y niñas marginadas para promover su plena participación en todas las fases del conflicto. (Para más información, véanse las Consideraciones especiales sobre las poblaciones marginadas.)
  • Utilizar sistemas de cuotas que requieran la participación de un mínimo de mujeres en las esferas económica, pública y política. Supervisar periódicamente la composición por género de los órganos de decisión y de las estructuras de liderazgo, tanto en la comunidad como en las entidades humanitarias (USIP, 2011). Elaborar y difundir datos desagregados por sexo sobre todos los aspectos de la participación pública y política (División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer, 2005). El empleo de sistemas de cuotas debe combinarse con campañas de concienciación pública que promuevan la participación y el liderazgo de las mujeres.

IDEAS PRÁCTICAS PARA QUE UN EQUIPO TENGA UNA REPRESENTACIÓN EQUILIBRADA DE MUJERES Y HOMBRES

  • Difundir ampliamente los anuncios de vacantes a fin de atraer a diversos grupos de candidatos.
  • Comprobar que los requisitos de experiencia y formación no sean demasiado estrictos.
  • Cuando las mujeres o los hombres estén poco representados, incluir en el anuncio que “se anima encarecidamente a presentar su candidatura a mujeres/hombres”
  • Incluir tanto a mujeres como a hombres en los grupos de entrevistadores.
  • Evaluar a todos los candidatos con los mismos criterios.
  • No dar por hecho que algunos trabajos son demasiado difíciles o peligrosos para las mujeres.
  • Pensar en formas de trabajo alternativas, como equipos de hermano-hermana, para superar las barreras culturales que impiden el empleo de las mujeres.
  • Formar a todo el personal en materia de género y diversidad cultural.
  • Proporcionar instalaciones separadas (aseos, dormitorios) para mujeres y hombres; ofrecer servicios de guardería para los hijos del personal, siempre que sea posible.
  • Desglosar todos los datos del personal por sexo para facilitar la supervisión.

Fuente: extracto del Comité permanente entre organismos, 2006. Mujeres, niñas, niños y hombres igualdad de oportunidades para necesidades diferentes: Manual sobre cuestiones de género en la acción humanitaria., p. 5.)

 

 

Ejemplo: En el distrito de Ngara (Tanzanía), el ACNUR implantó medidas de acción afirmativa para garantizar que las mujeres refugiadas pudiesen participar en las estructuras de decisión, en las mismas condiciones que los hombres. Gracias a ello, las mujeres ocupan ahora el 50 por ciento de los puestos de estas estructuras en Ngara. Los funcionarios de protección contribuyeron a que las mujeres tuviesen el mismo acceso que los hombres a las estructuras de decisión. Se fomentó el diálogo entre todos los segmentos de la población refugiada para asegurarse de que esta valora la inclusión y participación de gran parte de la población en la toma de decisiones (ACNUR, 2001).

  • Identificar las carencias de las entidades, comunidades y estructuras políticas que incluyen poco o nunca a las mujeres (Conaway, 2006). Empoderar a las mujeres para que colaboren con los órganos de decisión de la comunidad que puedan influir en sus derechos y su bienestar, como los líderes locales, los sistemas de justicia tradicional, los sistemas jurídicos y la policía.

1)    Implicar a las mujeres en el plano local. Crear foros seguros en los que las mujeres puedan debatir con otras sobre problemas comunes, y facilitar canales para transmitir posteriormente las preocupaciones y opiniones de las mujeres a los órganos de decisión. Invitar, por ejemplo, a líderes locales o representantes de municipios a acudir a los centros de mujeres para dialogar y contestar preguntas de las mujeres, y oír sus inquietudes (Moser, 2007). 

2)    Implicar a las mujeres en el plano nacional, por ejemplo, en el gobierno. Las mujeres deben estar representadas en el parlamento y hacer oír su opinión en áreas como los presupuestos nacionales, las políticas económicas, la defensa nacional y otros ámbitos generalmente dominados por hombres (División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer, 2005).

  • Desarrollar las capacidades de las mujeres mediante la formación y la educación.
    • Proporcionar formación a las organizaciones locales de mujeres y asociaciones de la sociedad civil en ámbitos como la gestión, la promoción, el liderazgo, los derechos humanos, temas jurídicos, la movilización comunitaria y la gestión de conflictos.
    • Ofrecer seminarios de capacitación para instruir a las mujeres acerca de la mediación, la gestión de conflictos y las teorías y prácticas de negociación.
    • Proporcionar formación a las mujeres políticas locales para desarrollar sus conocimientos en una amplia diversidad de temas políticos y mejorar su acceso a los principales órganos de decisión (Bouta y Frerks, 2002).
    • Integrar a representantes de grupos locales de mujeres en las redes de intercambio de información y cursos de capacitación de los trabajadores humanitarios a fin de incrementar su participación y enriquecer la formación que reciben estos trabajadores (IASC, 2006).
  • Atender las necesidades específicas de las mujeres, como el transporte, el cuidado de los niños y los ingresos complementarios, para aumentar al máximo sus posibilidades de participar de manera significativa (Conaway[LPM1] , 2006).
  • Utilizar las tecnologías digitales —como los teléfonos móviles, el correo electrónico, los sitios web, las salas de chat en Internet o el streaming, cuando se disponga de ellas— para intercambiar datos, organizarse, crear redes, movilizarse y facilitar el diálogo entre las mujeres de la comunidad. Estas herramientas digitales pueden:
    • llegar a personas que tienen una movilidad reducida
    • proporcionar espacios seguros cuando los lugares donde reunirse en persona suponen un riesgo
    • ofrecer alternativas rentables a los lugares de encuentro físico que a menudo requieren recorrer grandes distancias y buscar alojamiento
    • permitir un mayor acceso a grandes volúmenes de información
    • ofrecer la oportunidad de poner en común la amplia diversidad de competencias (Moser, 2007).
  • Promover la participación de las niñas en asuntos como la prevención de conflictos, la alerta temprana, la paz y la seguridad y la recuperación posterior al conflicto.
    • Ampliar los planes de estudio a fin de incluir formaciones en liderazgo, violencia contra las mujeres y las niñas y educación para la paz.
    • Crear un Parlamento de los Jóvenes con el principal cometido de incluir y capacitar a las niñas en temas de prevención de conflictos, consolidación de la paz, derechos y deberes y recuperación después del conflicto (Plan de Acción Nacional de Liberia, 2009).
  • Garantizar la participación y el liderazgo de las mujeres en todas las fases del conflicto. La participación de las mujeres en los sistemas de alerta temprana sensibles al género es igual de importante, para la prevención de la violencia, que su presencia como líderes durante el periodo de consolidación de la paz y reconstrucción. Tanto las mujeres locales como las expertas en violencia sexual relacionada con los conflictos deben intervenir en todas las fases del conflicto para afrontar con mayor eficacia el riesgo de violencia durante y después del conflicto (Bouta y Frerks, 2002; Vann, 2009).
    • Para consultar el informe de un grupo de expertos acerca de la representación de la mujer en los procesos de adopción de decisiones y obtener recomendaciones para impulsar la participación y el liderazgo de las mujeres, véase: División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer y Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES), 2005. Equal Participation of Women and Men in Decision-Making Processes, with Particular Emphasis on Political Participation and Leadership. Informe de la reunión del grupo de expertos. Nueva York: División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer y DAES.

Herramientas adicionales:

Manual de consulta de ONU mujeres sobre las Mujeres, la Paz y la Seguridad (2013). Esta publicación estudia los marcos relativos a la aplicación de las resoluciones sobre las mujeres, la paz y la seguridad; la participación de las mujeres en la resolución de conflictos; la prevención de conflictos y protección sensibles al género; la participación de las mujeres en los procesos de consolidación de la paz y recuperación; y, el género y la justicia transicional. El manual está disponible en árabe, inglés, francés y español.

Para un programa de capacitación completo sobre cómo fomentar la participación y el liderazgo de las mujeres en la vida social, económica y cívica, véase Women for Women International, 2011. A Woman’s World Training Curriculum: Guiding Women’s Social, Economic, & Civic Participation Toward Active Citizenship. Women for Women International.

iKNOW Politics (la Red Internacional de Información sobre Mujeres y Política) es un recurso electrónico copatrocinado por ONU Mujeres, destinado a mujeres que se dedican a asuntos políticos. El sitio web incluye una red interactiva y una base de recursos para que las mujeres que se dedican a la política puedan colaborar y poner en común sus experiencias, herramientas y recomendaciones. Para más detalle, véase www.iknowpolitics.org.

Véase un ejemplo de herramienta para realizar un seguimiento de las cuotas relativas al Protocolo de la SADC sobre el Género y el Desarrollo.

Para ver un ejemplo regional de informe de auditorías de género sobre listas electorales y procesos políticos, consúltese la Campaña 50/50 del Lobby Europeo de Mujeres.

 

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