ESCAPE RAPIDO DE SITIO

General

  • El sector de la justicia está compuesto de varias instituciones y procedimientos interconectados, tanto formales como no formales y tanto estatales como no estatales. Incluye a muchos actores, como líderes tradicionales y, en algunos casos, religiosos, miembros de las judicaturas nacionales, abogados, proveedores de servicios forenses y grupos de defensa de las sobrevivientes, que trabajan juntos para proteger los derechos de las personas y garantizar el derecho a la justicia.
  • El concepto de acceso a la justicia hace referencia a la “capacidad de un individuo de hacer que se atiendan sus quejas, que dichas quejas reciban un tratamiento adecuado de acuerdo con las leyes nacionales e internacionales y que obtenga una solución justa y eficaz para proteger sus derechos sobre la base de la igualdad de género y sin discriminación de ningún tipo”. En los países con sistemas jurídicos plurales, ello comporta la capacidad de acceder tanto a los mecanismos de justicia formal como de justicia tradicional (y a combinaciones de los dos). (UNHCR- Pablo to provide reference.)
  • En tiempos de paz, las sobrevivientes de la violencia contra las mujeres y las niñas pueden enfrentarse a barreras económicas, educativas y socioculturales a la hora de acceder a la justicia.
    • Barreras culturales: el papel marginado de las mujeres en sus familias y el estigma social asignado a las sobrevivientes de la violencia sexual.
    • Barreras jurídicas: legislación formal y consuetudinaria, procesos judiciales discriminatorios y procedimientos jurídicos que discriminan a las mujeres y les otorgan escasos derechos jurídicos.
    • Barreras sistémicas: falta de infraestructuras, de recursos del gobierno y de personal (extracto de Allard K., Lowenstein International Human Rights Clinic, Facultad de Derecho de Yale, s/d, p.  2).
  • Estas barreras se agravan en gran medida durante y después del conflicto. De hecho, es posible que durante una situación de emergencia grave no sea posible prestar servicios jurídicos si el poder judicial no está operativo. Sin embargo, sigue siendo importante que se sienten las bases para un mejor acceso a la justicia garantizando la disponibilidad de servicios sanitarios y psicosociales de calidad y estableciendo sistemas seguros y éticos de reunión de datos, asistencia individualizada y remisión (Comité Internacional de Rescate, 2012). También puede haber oportunidades para entablar contactos con mecanismos judiciales no estatales o tradicionales, en contextos en que todavía operen, para labores específicas de formación o de promoción local.
  • Una vez superada la situación de emergencia grave, puede haber grandes oportunidades para reconstruir el sector jurídico y judicial con el objetivo de garantizar que las sobrevivientes gocen de acceso a la justicia. Estas estrategias no solamente incluyen mejorar los mecanismos estatales y no estatales de justicia para responder a los continuados incidentes de violencia contra las mujeres y las niñas, sino también, en algunas situaciones, apoyar la creación de mecanismos internacionales e internacionalizados para abordar la violencia de este tipo cometida durante el conflicto.