ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Combustible de cocina

  • Por artículos no alimentarios se entienden todos aquellos artículos que no sean alimentos y que, en contextos humanitarios, suelen incluir artículos de uso diario para el hogar. Dos de los artículos no alimentarios más importantes para las mujeres son el combustible para cocinar y los kits de higiene.
  • El acceso al combustible para cocinar suele ser limitado tanto en situaciones de conflicto como una vez superado este. A pesar de que la mayoría de las raciones de alimentos que distribuye la ayuda humanitaria deben cocinarse, en dichas raciones no se suele incluir el combustible para cocinar. Las mujeres no sólo necesitan la leña para cocinar, sino que además muchas la recogen como medio de subsistencia para venderla. Debido a esto, muchas mujeres salen de los campamentos para ir a recoger leña, lo que a su vez incrementa el riesgo de sufrir agresiones sexuales (Comisión de Mujeres para Mujeres y Niños Refugiados, 2006a). Para más información, véase Comisión de Mujeres Refugiadas, 2011. Cooking Fuel and the Humanitarian Response in the Horn of Africa: Key Messages and Guidance for Action. Nueva York: WRC.
  • Los programas que tengan en cuenta la escasez de combustible para cocinar en los contextos de crisis pueden ayudar a prevenir el riesgo de violencia contra las mujeres y las niñas fomentando el uso de métodos de cocina y fogones de bajo consumo, el uso de combustibles alternativos y actividades remunerativas más seguras y sostenibles.
  • Las Directrices del IASC sobre la violencia por motivos de género (pp. 53-61) y la hoja del AdR de violencia de género sobre Artículos no alimentarios proporcionan las directrices y recomendaciones para evitar la violencia contra las mujeres y las niñas en las estrategias y distribución de combustible para cocinar y en otros artículos no alimentarios. Asimismo, se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones a la hora de desarrollar una estrategia adecuada sobre combustibles para cocinar:

1.    Realizar una evaluación participativa de las necesidades. Contar con la participación de los líderes comunitarios, de quienes recogen la leña, de las comunidades y las autoridades de las poblaciones locales y de las mujeres que participen en los Comités de Gestión de Alimentos para determinar la cantidad y tipo de combustible necesarios. Evaluar y analizar las ubicaciones, rutas, medios y seguridad de las personas a la hora de ir a buscar combustible para cocinar y calentarse. Se debe prestar especial atención para determinar si los actos de violencia se producen dentro o fuera de los campamentos.

2.    Coordinar las acciones con las comunidades locales. Establecer una estrategia para la recogida segura de combustible. Coordinar con las autoridades locales las acciones sobre las necesidades de las mujeres y la seguridad en el acceso a los recursos naturales, además de facilitar la comunicación entre las mujeres y los líderes locales. Sensibilizar a las comunidades locales, beneficiarios y cooperantes a través de talleres y campañas sobre la relación entre la recolección de leña y las agresiones sexuales y fomentar el debate, el estudio y el desarrollo de estrategias alternativas. 

3.    Considerar el uso de fuentes alternativas de combustible. Los combustibles alternativos pueden reducir la necesidad de recorrer frecuentemente largas distancias para ir a buscarlos y, por lo tanto, reducir el riesgo de sufrir agresiones. Explorar y poner en práctica tecnologías de combustibles alternativos y proporcionar formación sobre su uso. Estas alternativas incluyen:

o Desechos como el estiércol de vaca, las mazorcas de maíz, las cáscaras, las ramas, etc.
o Briquetas
o Hierba
o Turba
o Biogás
o Queroseno
o Energía solar
o Etanol
o Gas licuado del petróleo (Owen, 2002).

(Tabla extraída de Owen, 2002, p. 36)

  • Los objetivos a largo plazo deben abordar las cuestiones medioambientales (como la deforestación) y las cuestiones económicas de quienes dependen de la leña o de la fabricación y venta de carbón vegetal.

Ejemplo: Para reducir tanto la incidencia de casos de infecciones respiratorias graves, provocadas por el humo de la cocina, como el riesgo de casos de violencia contra mujeres y niñas somalíes refugiadas al ir a buscar leña fuera de la zona de campamentos de Jijiga, en el este de Etiopía, Gaia Association y el ACNUR fomentaron, a principios de 2005, el uso de fogones “limpios” alimentados por etanol, que arden de forma más limpia y donde se puede cocinar la comida típica de la comunidad (injera[LPM1] ). Con el suministro adecuado, el etanol elimina la necesidad de ir a buscar leña y, por tanto, contribuye a mejorar las cuestiones medioambientales y de protección.

Fuente: Patrick, 2011, resumen del ACNUR, 2008b.

 

4.   Fomentar el empleo de un método de cocina que ahorre combustible. Educar, tanto formal como informalmente, sobre los siguientes ejemplos de métodos de cocina que ahorren combustible, en colaboración con los socios del sector de información, educación y comunicaciones/comunicación para cambios en el comportamiento (Academia para el Desarrollo Educativo, 2010).

  • Uso de la cacerola
  • Cubrir la cacerola con una tapa que ajuste perfectamente para que conserve el calor
  • Utilizar una cacerola del tamaño equiparable a la cantidad de comida que se vaya a preparar
  • Si se dispone de dos cacerolas, comenzar a calentar la segunda de ellas colocándola sobre la primera
  • Uso de la cocina/los fogonesNo saturar el fogón de leña
  • Proteger la cocina o el fogón frente a los vientos fuertes
  • Limpiar y mantener el fogón en perfectas condiciones para incrementar su rendimiento
  • Uso de la leña
  • Secar la leña antes de utilizarla La leña seca arde de forma más eficiente y echa menos humo
  • Cortar la leña en pequeños trozos para gestionar mejor el consumo
  • Apagar completamente el fuego al terminar de cocinar en lugar de dejar que se consuma solo
  • Planificación de las comidas
  • Poner a remojo los alimentos duros, como alubias y algunos granos, varias horas antes de cocinarlos para reducir el tiempo de cocción
  • Utilizar métodos de ablandado, como agua depurada por ceniza, para cocinar las alubias
  • Cortar los alimentos en trozos pequeños
  • Tecnologías complementarias para la cocina
  • Utilizar cestos de heno u otro tipo de sistema que mantenga el calor
  • Cocinar los alimentos a fuego lento (en lugar de hervirlos rápidamente)
  • Cocinar con otras familias o crear, mediante organismos locales, un sistema de cocina institucional en el que se empleen cacerolas compartidas para reducir el consumo de combustible
  • Ventajas e inconvenientes de los diferentes tipos de fogones:

 

Fuente: extracto de Owen, 2002. Cooking Options in Refugee Situations: A Handbook of Experiences in Energy Conservation and Alternative Fuels. ACNUR, Ginebra, p. 16.

Estudio de caso: En colaboración con la FAO, ACNUR y la Comisión de Mujeres Refugiadas entre otras, el PMA está llevando a cabo las recomendaciones del Grupo de Trabajo Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre el acceso seguro a la leña y a la energía alternativa (SAFE) proporcionando a más de 100.000 mujeres de todo el mundo, en situaciones de conflicto, fogones de barro o arcilla para sus hogares y otros más grandes para que las escuelas los utilicen en los programas de alimentación.

Una estrategia cuádruple, permite que el PMA pueda:

  1. Reducir la vulnerabilidad y la frecuencia de exposición de las mujeres a los riesgos mediante el incremento del reparto de fogones de bajo consumo y de combustibles alternativos.
  2. Estudiar tecnologías energéticas que se puedan aplicar de manera eficaz a las necesidades medioambientales, de protección y de subsistencia.
  3. Fomentar la creación de medios de vida que reduzcan la dependencia de las mujeres en la recogida de leña como fuente de ingresos.
  4. Proporcionar a las escuelas fogones que ahorren combustible para permitir que el coste del combustible para cocinar no represente un obstáculo para asistir a clase.

Los fogones del proyecto SAFE se han distribuido en Sudán, Uganda, Haití y Sri Lanka y se prevé ampliar el programa a la República Democrática del Congo, Etiopía y Kenya. Las actividades del programa SAFE a menudo se desarrollan en operaciones tradicionales del PMA sobre el terreno como comida por trabajo y comida por formación y almuerzos escolares. En Kabkabiya, una zona apartada en el norte de Darfur, donde la escasez de recursos naturales es especialmente desalentadora y los riesgos para la seguridad son elevados, el PMA fomenta la producción de briquetas para las cocinas, elaboradas con residuos orgánicos. Cientos de mujeres trabajan en la recogida de los residuos y en la fabricación de las briquetas. Las beneficiarias del PMA trabajan codo con codo con el personal del proyecto para mejorar el diseño de las máquinas que fabrican las briquetas y para seleccionar los fogones más eficaces. La elaboración de fogones de barro también cuenta con apoyo, en combinación con las actividades del programa de comida por trabajo, como la jardinería y la plantación de árboles.

Tras la formación en la construcción de fogones en Karamoja, Uganda, se demostró que las mujeres no necesitaban recoger tanta leña y que la reducción del tiempo dedicado a cocinar les permitía dedicarse a otras actividades. Los grupos de jóvenes de la zona están fabricando y vendiendo fogones en los mercados locales. Además del reparto de fogones, el PMA lleva a cabo proyectos comunitarios de campos de cultivo (vegetales y alimentos de primera necesidad), de plantación de árboles (por sus frutos y por su leña) y de recogida de agua de lluvia. Extracto del Programa Mundial de Alimentos (PMA), 2010. WFP and Safe Access to Firewood: Protecting and Empowering Communities. Folleto.)

Para más información sobre el programa de fogones SAFE del PMA, véase el estudio completo.

5.    Poner en marcha estrategias para incrementar la seguridad y protección durante la recogida de leña. En aquellas regiones donde se puede recoger leña de forma sostenible, se debe estudiar la posibilidad de crear zonas de recogida más seguras, desplegar patrullas policiales en las rutas de acceso a la zona de recogida o proporcionar vehículos de las ONG para trasladar a las mujeres hasta y desde esas zonas y ayudar así a prevenir la violencia (Comité permanente entre organismos, 2005). 

Ejemplo: El conflicto interno armado en Darfur, Sudán, ha provocado un incremento de los actos de violencia sexual contra mujeres y niñas de la población civil. Los ataques se producen cuando las mujeres/niñas salen de la relativa seguridad de su poblado o campamento (para ir a buscar comida, agua, combustible, trabajar en la granja, etc.). Los soldados de la Unión Africana (UA) suelen patrullar por las rutas que, normalmente, se emplean para la recogida de leña en muchos de los campamentos de desplazados internos. Además, el Grupo de Trabajo contra la violencia de género ha dado a las mujeres formación sobre cómo fabricar y utilizar fogones de bajo consumo, lo que ha permitido reducir la cantidad de leña necesaria para cocinar y, de este modo, reducir también el tiempo/la distancia para ir a buscar leña y la exposición a los ataques.

Fuente: extracto del Comité permanente entre organismos, 2005, p. 60.

 

6. Fomentar actividades que generen fuentes de ingresos alternativas. Dado que muchas mujeres dependen de la recogida y venta de leña para subsistir, es primordial que se fomenten actividades que generen fuentes de ingresos alternativas además del uso de tecnologías de bajo consumo y de combustibles alternativos. Para más información sobre actividades que generen ingresos, véase el apartado Medios de vida.

7.    Distribución de la ayuda. Si se tienen en cuenta algunas consideraciones básicas en la distribución de la ayuda, se puede ayudar a reducir significativamente la necesidad de las mujeres de salir a recoger leña: 

  • Cuando sea factible y apropiado, se pueden aportar raciones de combustible para cocinar junto con las raciones de alimentos.
  • También se pueden incluir, junto con las raciones habituales de alimentos, aquellos que no necesiten cocinarse (como galletas).
  • Incluir alimentos de cocción rápida junto con las raciones habituales.
  • Distribuir e instalar fogones de bajo consumo y tapas para las cacerolas que ajusten perfectamente para reducir la cantidad de leña que se necesita. Solicitar el uso de esos fogones en escuelas y en programas de alimentación terapéutica (Comité permanente entre organismos, 2005).
  • No obstante, esta distribución directa de la ayuda suele ser costosa e insostenible, por lo que es importante que este enfoque se aplique en conjunto con otras operaciones. Es esencial que se tenga en cuenta la relación existente entre la recogida de leña y la violencia contra la mujer desde el punto de vista de un contexto plagado de factores sociales que apoya la violencia de género, como son los papeles que desempeñan los hombres y las mujeres y quién irá a recoger leña. Si se entiende la leña simplemente como una causa de la violación y se proporciona el combustible como una “solución técnica”, no se profundizará en las verdaderas cuestiones sociales y se limitará cualquier esperanza de éxito en la erradicación de la violencia (Ziebell, 2005).

Herramientas adicionales:

La Comisión de Mujeres Refugiadas ha desarrollado un portal educativo que ofrece formación sobre el uso de la Matriz y del Diagrama en árbol creado por el Grupo de Trabajo del Comité permanente entre organismos sobre el acceso seguro a la leña y a la energía alternativa (SAFE). Estas herramientas ayudan a la población a establecer métodos seguros y apropiados para satisfacer sus necesidades de combustible para cocinar.

La Comisión de Mujeres Refugiadas y el Grupo de Trabajo del Comité permanente entre organismos disponen de un grupo de debate para tratar el tema de las preferencias y necesidades sobre el combustible para cocinar.

Para una lista de control que asegure la igualdad de género en la distribución de los artículos no comestibles, véase la página 92 del Manual sobre cuestiones de género en la acción humanitaria, Comité permanente entre organismos, 2006.

Red internacional de energía en los hogares en contextos humanitarios, 2007-2011. Es un proyecto del Grupo de Trabajo del Comité permanente entre organismos para el acceso seguro a la leña y a la energía alternativa en contextos humanitarios, diseñado en colaboración con la Comisión de Mujeres Refugiadas, que proporciona recursos y herramientas sobre artículos no comestibles.

USAID, 2010. Fuel-Efficient Stove Programs in Humanitarian Settings: an Implementer’s Toolkit. El objetivo de estos materiales especiales es ayudar a las organizaciones humanitarias a determinar si el programa de fogones de bajo consumo es factible y apropiado en un determinado contexto y, de ser así, diseñar y poner en práctica un programa de fogones de leña eficaz. Estas directrices y materiales asociados representan el estándar de las buenas prácticas de la Oficina de Asistencia para Desastres de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (OFDA/USAID) para programas de fogones de bajo consumo en contextos humanitarios inmediatos y prolongados.

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