ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Programas contra el VIH

  • Si bien los conflictos no suelen redundar en aumentos inmediatos del número de personas infectadas por VIH (dado que disminuyen las posibilidades de exposición), crean las condiciones para la transmisión al aumentar el riesgo de VIH debido a las circunstancias que se presentan a continuación, muchas de las cuales están directa o indirectamente relacionadas con la violencia de género:
    • mayor interacción entre militares y civiles; 
    • aumento de las relaciones sexuales transaccionales y promiscuas;
    • menor disponibilidad y/o utilización de los servicios de salud reproductiva u otros servicios de salud;
    • mayores niveles de malnutrición;
    • disminución de los medios para prevenir la transmisión del VIH (el nivel de conocimientos y el uso de preservativos en países afectados por conflictos son escasos, lo que refleja problemas de comunicación, educación, alfabetización y formación clínica, tanto durante como después del conflicto);
    • aumento del número de personas desaparecidas tras grandes desplazamientos nacionales y regionales de población (los movimientos entre población rural y urbana distorsionan las normas tradicionales que rigen la actividad sexual en las zonas rurales);
    • aparición de comportamientos de depredación sexual y de violencia;
    • fragmentación de las familias y la correspondiente vulnerabilidad de las estructuras familiares (adaptado de Mock et  al., 2004).

Vulnerabilidad y exposición al VIH dependiendo de la fase del conflicto

Fase de conflicto

 

Durante

Después

Vulnerabilidad

  • Altos índices de pobreza

  • Salud precaria

  • Escasa información y conocimientos

  • Comportamientos violentos/depredación

  • Aumento de la economía sumergida

  • Familias fragmentadas

  • Sistemas de salud endebles

Factores determinantes

de riesgo de VIH

Exposición

  • Aislamiento

  • Interacciones esporádicas entre grupos con características disímiles

  • Desplazamientos de población

  • Reconexión con el mundo exterior; aumento del comercio, del transporte

  • Mayor movilidad

  • Reasentamiento, reintegración


Fuente: Ward, J., 2008; adaptado de Mock, N.B. et  al., 2004. Conflict and HIV:A Framework for risk assessment to prevent HIV in conflict-affected settings in Africa, Emerging Themes in Epidemiology, 1:6, p.  5.

Transmisión del VIH en situaciones de conflicto: aspectos a tener en cuenta

Se ha escrito mucho acerca del aumento de los riesgos de transmisión del VIH asociados con los conflictos armados, sobre todo a consecuencia de la exposición de los civiles a la violencia sexual y la explotación. En 2000, el Secretario General de las Naciones Unidas señaló que “Los conflictos armados [...] actúan cada vez mas como vectores de la pandemia de VIH, casi tanto como las tropas armadas y los corredores de violencia” (UNICEF, 2005). En un estudio muy citado, realizado en 2001 a más de 1.000 viudas víctimas del genocidio de Rwanda, el 70 por ciento de los sobrevivientes de violaciones resultaron ser seropositivos (AI, 2004). Un estudio realizado en el este de la RDC reveló que el incremento de las infecciones por VIH en la región era consecuencia directa de las violaciones masivas.

Pese a que la violencia contra las mujeres y las niñas está muy extendida en muchos países, existen actualmente pocos datos que demuestren que la violencia ha aumentado la prevalencia de la infección por VIH en la población (Speigel et al., 2007). Esto puede deberse a la disminución de posibilidades de exposición causada, al menos en parte, por el aislamiento relativo y los movimientos limitados de población (Mock et al., 2004). En la fase crítica de un conflicto en el que se producen asesinatos masivos, el desplazamiento y la clandestinidad pueden contribuir a reducir la incidencia de la infección gracias a la exposición consensuada y a la reducción de las redes sociales en que las personas pueden estar expuestas al VIH (Spiegel et al., 2007).

Aún así, cabe señalar que un alto grado de transmisión del VIH entre los sobrevivientes de agresiones sexuales no siempre conlleva un aumento significativo de la prevalencia global del VIH en la población. Además, las conclusiones extraídas de los datos disponibles deben tener en cuenta el reto que suponen la supervisión y la evaluación de la prevalencia del VIH en situaciones de conflicto. La reunión de datos se ve dificultada por la falta de clínicas de salud con sistemas de vigilancia centinela, así como por los problemas de inseguridad, el acceso restringido y la falta de personal sanitario formado. (Bayard, 2004).

 

  • Dado que las situaciones de conflicto y posteriores a los conflictos suelen acentuar la vulnerabilidad y la exposición al VIH, es fundamental abordar la cuestión del VIH y del SIDA en los programas de respuesta. De no hacerlo, las consecuencias del VIH y del SIDA seguirán existiendo y agravándose después del conflicto, influyendo tanto en los resultados de la respuesta como en la recuperación posterior al conflicto (IASC, 2010). 
  • Asimismo, es importante que los actores del ámbito de la violencia contra las mujeres y las niñas que trabajan en contextos humanitarios sepan quiénes deben resolver los problemas relacionados con el VIH: en el enfoque de gestión por grupos, la cuestión del VIH no se considera una actividad específica de un grupo o subgrupo sino un tema identificado por el IASC como transversal a todos los grupos.

Principales grupos que abordan las cuestiones de violencia de género y VIH

Posibles subgrupos que abordan las cuestiones de violencia de género y VIH

Grupo de salud dirigido por la OMS

El Subgrupo de salud reproductiva (SR) puede ser parte del Grupo de salud, cuyos componentes son la violencia de género y el VIH

Grupo sobre protección dirigido por el ACNUR

El Subgrupo de violencia de género puede ser parte del Grupo temático sobre protección, que puede incluir actividades para vincular la violencia de género y el VIH

Fuente: Ward, J., 2008, Designing Programming to Address GBV and HIV in East, Central, and Southern Africa: A Framework for Action, proyecto de documento de trabajo, UNFPA, Nairobi.


  • Además de los principales actores mencionados, otras partes interesadas pueden encargarse de planificar y emprender medidas firmes de prevención del VIH y de la violencia de género así como actividades de respuesta orientadas a las poblaciones vulnerables de alto riesgo. Las actividades deben incluirse en la preparación y respuesta a emergencias así como en los planes de respuesta de varios sectores, entre ellos: la protección, el agua y el saneamiento, la seguridad alimentaria y la nutrición, el refugio y la planificación de zonas, la salud y la educación. La experiencia muestra que las fuerzas militares, el personal de mantenimiento de la paz y otros grupos armados influyen en el aumento de la transmisión del VIH. Por lo tanto, cuando trabajen en contextos humanitarios de conflictos y posteriores a conflictos, estos grupos también deberán ser incluidos en las actividades de prevención y respuesta al VIH (IASC, 2010).
  • En la consulta regional realizada en Kenya en 2009 con el apoyo del UNFPA, se propuso un marco básico para combatir la violencia de género y el VIH en emergencias humanitarias. El marco puede servir para complementar las Directrices del IASC sobre la violencia por motivos de género y el VIH. En general (y sabiendo que diferentes contextos requieren enfoques distintos), la implementación del marco se hará con arreglo a las siguientes fases:

Situación de emergencia grave: Prestación de servicios directos y servicios básicos de prevención


Fase de estabilización: Desarrollo de capacidades de los principales sectores para supervisar, detectar y resolver las cuestiones de violencia de género y VIH


Después del conflicto: Formular nuevas leyes y políticas para mejorar los derechos de las mujeres y las niñas


  • Garantizar servicios directos a las sobrevivientes, de acuerdo con las Directrices del IASC
  • Educar a la comunidad acerca de los servicios
  • Formar uno o varios grupos de trabajo interinstitucionales sobre la violencia de género y el VIH
  • Llevar a cabo actividades comunitarias de movilización para la prevención de la violencia de género y el VIH en las comunidades afectadas, que incluyan a hombres y niños
  • Adoptar códigos de conducta para todo el personal humanitario
  • Desarrollar la capacitación en todos los sectores clave como la salud, el apoyo psicosocial, la justicia y la seguridad
  • Aplicar enfoques normalizados para combatir la violencia de género y el VIH en todos los sectores
  • Establecer sistemas estandarizados de reunión de datos y supervisión
  • Emprender campañas de comunicación y promoción a gran escala
  • Respaldar los programas que incluyen a hombres y niños para promover la igualdad de género

  • Orientar la reforma de leyes y políticas para resolver las cuestiones de género, derechos humanos, violencia de género y VIH
  • Idear métodos de reparación para los sobrevivientes de la violencia sexual en situaciones de conflicto
  • Movilizar a los dirigentes nacionales y tradicionales

Fuente: Ward, J., 2008, Designing Programming to Address GBV and HIV in East, Central, and Southern Africa: A Framework for Action, proyecto de documento de trabajo, UNFPA, Nairobi.

Herramientas adicionales

 Para más información acerca de la integración de los servicios de violencia contra las mujeres y las niñas y VIH, véase el apartado de VIH del módulo de Salud.

 Véanse las Directrices para el Abordaje del VIH en Contextos de Asistencia Humanitaria (IASC, 2010).

Addressing Violence against Women and HIV/AIDS: What Works? (OMS y ONUSIDA, 2010). Este informe resume las exposiciones, los debates y las recomendaciones formulados durante la reunión celebrada en 2009 con expertos, investigadores, responsables políticos y profesionales, en la que se estudiaron las intervenciones y estrategias para abordar las interrelaciones entre la violencia contra las mujeres y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). 

Prevención y Control del VIH/SIDA: Un Curso Corto para el Personal de los Servicios Humanitarios Manual del Coordinador (Comisión de Mujeres Refugiadas en nombre del Consorcio para el Cuidado de la Salud Reproductiva en los Conflictos, 2004). Este curso de 5 días sobre prevención y control del VIH/SIDA pretende ayudar a los trabajadores humanitarios a profundizar en el entendimiento individual de las complejidades del VIH/SIDA y brindar a los participantes el conocimiento y las destrezas que necesitan para mejorar el diseño y la implementación de los programas de VIH/SIDA en sus comunidades. El manual del coordinador incluye dos CD con presentaciones PowerPoint, carteles, folletos y recursos adicionales para utilizar tanto durante el curso como durante las actividades complementarias de investigación. También se incluyen entrevistas en formato audio realizadas a un grupo de estudiantes seropositivos de Sudáfrica que comparten sus historias, lo que permite a los participantes del curso tratar el tema del VIH/SIDA desde una perspectiva más personal. 

Refugees and AIDS: What should the humanitarian community do? (Comisión de Mujeres Refugiadas, 2002). Este recurso ha sido elaborado por la Comisión de Mujeres Refugiadas (Women’s Refugee Commission) para proporcionar una guía de fácil utilización y movilizar a los trabajadores humanitarios que trabajan con refugiados en la lucha contra el VIH/SIDA. El documento tiene por objeto estimular a los responsables de la formulación, gestión y aplicación de políticas, para que mejoren la respuesta al VIH/SIDA.

Portal web Gender Equality and HIV/AIDS (ONU Mujeres y ONUSIDA). Este recurso en línea ofrece información actualizada sobre la epidemia del VIH/SIDA desde una perspectiva de igualdad de género. El sitio intenta fomentar la comprensión, el intercambio de conocimientos y la acción en lo tocante al VIH/SIDA como un problema relacionado con el género y los derechos humanos.

What Works for Women and Girls: Evidence for HIV/AIDS Interventions (portal web) (PEPFAR/ONUSIDA y OSI). El propósito del portal What Works for Women and Girls: Evidence for HIV/AIDS Interventions es proporcionar los datos necesarios para orientar la elaboración de programas nacionales. El sitio ofrece un examen exhaustivo que incluye 2.500 artículos e informes alimentados con datos sobre cerca de 100 países, y destaca una serie de intervenciones de prevención, tratamiento, asistencia y apoyo, que prometen ser muy eficaces para desarrollar un entorno propicio a la formulación de políticas y programas.