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Acercamiento para concienciar

Es importante que los refugios lleven a cabo actividades de concienciación sobre sus servicios entre grupos variados de mujeres y niñas en la comunidad con el propósito de identificar a más mujeres que necesiten apoyo y aumentar la demanda de los servicios. La concienciación sobre la gravedad de la violencia contra las mujeres junto con el conocimiento de que hay ayuda disponible predispone a las sobrevivientes a revelar el maltrato y buscar ayuda.

Aunque hay muchas barreras que impiden que las mujeres y las niñas pidan asistencia, la decisión de recibir prestaciones de refugio, protección, médicas, legales y psicosociales también depende de su primera experiencia cuando revela el maltrato o accede a los servicios pertinentes. Es crucial que los proveedores de refugio o línea de ayuda, entre otros, puedan interactuar eficazmente y ofrecer el apoyo adecuado a las mujeres y niñas, ya que puede ser la única oportunidad de interactuar con una sobreviviente en particular y ofrecerle información y derivaciones que le pueden salvar la vida (Multi-Agency Practice Guidelines, 2009).

El acercamiento es un enfoque proactivo, que suelen tomar los refugios para identificar a víctimas en ámbitos comunitarios variados. Los refugios ofrecen acercamiento a las mujeres que aún no han accedido a apoyo profesional formal, y puede servir para alentar a las mujeres a buscar asistencia, o a trazar planes de seguridad con mujeres que permanecen en la situación de violencia (por ej. con una pareja violenta) (Secretaría de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), 2009; ONU Hábitat, 2010).

El acercamiento comunitario cuando es eficaz llega a grupos de mujeres a las que es “difícil acercarse”, tales como adolescentes, inmigrantes, mujeres con discapacidades, mujeres rurales, trabajadoras sexuales, presas y otras en contextos específicos.

Las prácticas de acercamiento incluyen:

  • Tener líneas de ayuda para atender a las mujeres maltratadas y en riesgo.
  • Crear oportunidades de concienciación en las cuales las sobrevivientes o mujeres en riesgo de la comunidad se reúnan con personal capacitado, ya sean en grupo o individualmente (es decir, en la casa de la mujer si el agresor no vive allí, u otro espacio público donde puedan hablar en privado).
  • Oportunidades de captación donde poder acercarse a mujeres jóvenes y niñas, tales como reparto de literatura y presentaciones en las escuelas, club de jóvenes y otros lugares pertinentes
  • Repartir material escrito o audiovisual con información de recursos que ayude a las mujeres maltratadas a entender y alentarlas a buscar los servicios de apoyo disponibles para ellas, (Kelly, 2008).
  • Ofrecer promoción institucional (es decir, fortalecer Respuestas comunitarias coordinadas con el fin de mejorar los servicios que ofrecen otros sectores (por ej. salud, seguridad, justicia, vivienda, etc.), que pueden ayudar a reducir las barreras para identificar víctimas;
  • Apoyar a las mujeres con su transición a la comunidad después de su estadía en un refugio o vivienda de transición.

Ejemplo: Proyecto ¡Pon Fin a la Violencia contra las mujeres! (Kazajstán)

El propósito del proyecto ¡Pon Fin a la Violencia contra las Mujeres! implementado por Sana Sezim (Centro Jurídico para Iniciativas de Mujeres) en Kazajstán desde mayo 2004 hasta mayo de 2005 era concienciar al público sobre la violencia doméstica mediante programas psicológicos, legales y educativos. Buscaba disminuir los casos de agresión y prevenir el suicidio, alcoholismo, conductas delictivas y otras conductas negativas, y disminuir el malestar psicológico familiar, al mismo tiempo que mejorar la calidad de la asistencia psicológica y legal para las sobrevivientes de violencia doméstica. El proyecto tuvo como resultado el desarrollo de una base institucional más eficaz contra la violencia doméstica; una comunidad más informada; más concienciación de las mujeres y mayor uso de los mecanismos institucionales (incluidos los jurídicos). Se brindó atención psicológica a aproximadamente 1.000 mujeres a través de la línea telefónica confidencial y 300 consultas psicológicas más en persona.

La información que se brinda debe ayudar a aumentar la concienciación de las mujeres y las niñas sobre sus derechos y cómo acceder a los recursos que hay disponibles para ellas. Puede abarcar:

  • Qué constituye maltrato y las distintas formas de violencia, así como los problemas relacionados con la prevalencia de la violencia en la comunidad y los efectos de la violencia.
  • Los derechos de las mujeres y las niñas, cuando mejora su “alfabetización letrada” sobre las leyes locales, las formas de acceder al sistema legal y de proteger los derechos propios (OSCE, 2009).

El aislamiento social y las respuestas comunitarias ineficaces a la violencia doméstica contribuyen al riesgo de las mujeres de ser maltratadas por sus parejas y ex parejas (Aguirre, 1985; Barnett & LaViolette, 1993; Corwell & Burgess, 1996; Greaves, Heapy, & Wylie, 1988).