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Establecer unidades de fiscalía especializadas

Formar unidades de fiscalía especializadas para facilitar la capacitación, fomentar la idoneidad, y aumentar la eficiencia y calidad de los servicios ofrecidos a las sobrevivientes. Las sobrevivientes deben tener la opción de trabajar con fiscales mujeres. Las unidades deben estar total y permanentemente financiadas para promover la sostenibilidad. La investigación indica que las unidades de fiscalía especializadas en violencia doméstica aumentan las tasas de enjuiciamientos y condenas, así como la cooperación y satisfacción de las víctimas (Klein, 2009). Las ventajas de las unidades especializadas son:

  • Los fiscales adquieren habilidades en cuestiones de violencia contra las mujeres.

  • Hay oportunidad de revisar fácil y regularmente los protocolos y políticas para contar con estándares de mejores prácticas.

  • En general se facilitan los enjuiciamientos en casos de violencia, posiblemente debido a una mayor receptividad hacia las víctimas, una mayor expectativa de que la víctima participe en el proceso, y el uso más eficiente de información, incluidos datos de reincidentes e informes policiales (Klein, 2009).

  • La celeridad de los enjuiciamientos puede prevenir el aumento de la violencia.

  • Los fiscales pueden coordinar más eficazmente con la comunidad. Es más probable que las unidades de fiscalía especializadas en violencia doméstica participen en equipos o coaliciones integradas por agencias de la comunidad. (Klein, 2009).

  • Los fiscales pueden participar más activamente en la construcción de los casos y pueden aceptar casos más difíciles, y así contribuir a evitar la impunidad. (Kelly, 2003).

 

Unidades de fiscalía especializadas aumentan el acceso a la justicia en Afganistán

En Afganistán, organizaciones internacionales y gubernamentales han creado unidades de fiscalía especializadas focalizadas en delitos de violencia contra las mujeres y niñas, bajo la Ley de Erradicación de la Violencia de 2009. La primera unidad fue creada en Kabul en 2010 y consiste en once fiscales quienes han recibido capacitación especial en justicia de género. Durante el primer año procesaron casi 300 casos, en su mayoría de agresión o violación, y los enjuiciamientos se duplicaron desde el primer al último mes del año inicial. La Unidad de Kabul también formó una red de servicios para las víctimas con recursos de albergue, salud y educación que hacen más fácil que las mujeres y niñas los usen. Debido al éxito obtenido, el Fiscal General de Afganistán y gobiernos y organizaciones internacionales abrieron una segunda unidad en Herat en 2011.

Fuente: International Development Law Organization. 2011. Le Bureau du Procureur Général et L’OIDD Lancent Une Unité De Lutte Contre la Violence à L’Encontre des Femmes dans la Province de Herat, en Afghanistan.

 

Uso de fiscales especialmente asignados

Cuando no es posible crear unidades especializadas, una estrategia que resulta útil es capacitar a fiscales especialmente asignados en la dinámica de la violencia contra las mujeres. Evitar la rotación de fiscales es otra estrategia en la gestión de asignación de casos. De esta forma, el mismo fiscal es asignado a un caso desde el principio hasta el final. Los beneficios de este tipo de asignación incluyen:

  • Continuidad y familiaridad para la víctima y el fiscal

  • Menor necesidad que las víctimas hagan declaraciones repetidamente, lo cual es difícil y traumático para ellas.

  • Menos oportunidades de que se cometan errores de apreciación cuando el caso es transferido.

  • Más oportunidades de obtener la confianza de las víctimas. (Center for Sex Offender Management, The Comprehensive Approach to Adult and Juvenile Sex Offender Management: An Overview) (Enfoque integral para la gestión de agresores sexuales adultos y juveniles: